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Consejos para Padres.(a partir del nacimiento)

Horas de Sueño recomendadas

RECIEN NACIDOS: 17 hs. al día de forma discontinua, repartidas en periodos de 2 a 6 hs.

3 MESES: 15 hs. al día en 4-5 periodos de sueño, mas de la mitad del tiempo por la noche. Adoptan ciclo día-noche.

6 MESES: 14 hs. de sueño total: 12 hs nocturno, interrumpidas por algunos despertares breves fisiológicos. Una siesta por la mañana y otra por la tarde.

12 MESES a 3 AÑOS: 13-14 hs. de sueño total: 12-13 hs. de sueño nocturno y una siesta después de comer.

3 a 5 AÑOS: 10 a 12 hs. de sueño nocturno y desaparece la siesta con la escolarización.

5 a 12 AÑOS: 11 a 12 hs. de sueño nocturno.  

12 a 16 AÑOS: 9 hs. de sueño nocturno pero pueden dormir muchas hs seguidas si se los deja libremente. Los adolescentes son los “Bellos Durmientes”.

 

  • Informarse sobre las horas y horarios de sueño habituales para la edad de su hijo. En niños de dos o tres meses 17 u 18 horas son lo más usual, repartidas en varios períodos de sueño. Las siestas son necesarias y normales y los niños pequeños suelen hacer siestas de hasta tres horas.
  • No es recomendable jugar con vigor con el bebé antes de la hora de irse a dormir. Claro que en estos hay grandes variaciones según los niños.
  • Al observarlo, los padres pueden aprender en corto tiempo cuáles son las pautas que siguen sus bebés para dormirse y actuar en consonancia. "El cuerpo del bebé sabe".
  • Hay que evitar una cantidad excesivas de ruidos que superen al umbral de escucha del bebé, la temperatura muy calurosa en la habitación, y los objetos que el niño asocia con juegos o estar despierto.
  • A partir de los 4 meses es aconsejable que el niño duerma fuera de la habitación de los padres.
  • En niños mayores a los 8 meses : Crear un corto “ritual relajante antes de acostar al niño”, leer un cuento, una canción suave o cualquier actividad tranquilizadora fuera de la cama. Los cuentos tradicionales como "El Patito Feo", "La Cenicienta", "La Bella Durmiente", "Blancanieves y los siete enanitos", "La Caperucita Roja", y tantos otros suelen ser muy efectivos, sobre todo si se los cuenta la mamá u otra persona querida. También se pueden usar los más modernos que ellos ven por televisión, depende de su edad. Las habituales canciones para niños pequeños son indicios que les hacen saber que van a dormir.
  • Darle al niño cualquier objeto que pueda asociar con el sueño y que permanecerá con El toda la noche: chupete, osito, muñeco, manta, movil, etc.
  • Al crecer los bebés se hacen más sociables, comienzan a postergar mucho la hora de irse a la cama a dormir, y habrá que decidir cuándo tiene sueño y conviene apartarlo de la excitación que lo mantiene motivado.
  • Después de los 7 u 8 meses : Acostar al niño “despierto” y dejar que se duerma “solo”; no debe estar presente en el momento que se duerma ni realizar actividades como acunarlos, cantarles, pasearlos, darle mamadera, pecho, etc.
  • Si el niño se despierta habitualmente durante la noche y no existe causa justificable (fiebre, vomitos,etc), tranquilizarlo y dejarlo nuevamente despierto en la cuna para que concilie el sueño solo.

 

11 - Es usual que los niños pequeños hagan "berrinches" antes de dormirse, que lloren o estén fastidiosos, esté llanto "de sueño" se distingue del llanto que se debe a alguna molestia o al hambre y no requiere de intervención de los padres. No hay que "levantarlo" en este tipo de llantos. Pero si el niño menor de 4 meses está sufriendo se lo puede balancear, cantarle, pasarle un poco la mano por la cabeza o darle suaves palmadas.

12 - Las peleas y discusiones familiares pueden afectar la necesidad de dormir de los niños, lo más conveniente para ellos es una casa "tranquila".

13 - Después de los dos o tres años de edad es bueno estimular los juegos físicos del niño que mejoren su rendimiento motor y sensitivo, su coordinación, equilibrio; como correr, jugar con otros niños, los juegos de plaza, de trepar escaleras, el subibaja, y también el comienzo de algunos deportes, porque estar activos durante el día, al aire libre y jugando lo predispone al buen dormir. Hoy no quedan dudas que el trabajo de los niños es jugar.

14 - Las señales de un mal dormir en un niño son las pausas respiratorias, los ronquidos audibles, el cambio de color, y requieren de estimulación y rápida consulta con un especialista.

 

  • En los niños, un sueño insuficiente o poco reparador se manifiesta por distracción, inquietud, inestabilidad (mal humor) y por períodos de somnolencia. Esto puede llevar al niño a dormirse en el jardín o en clase, aislarse de lo que hacen sus compañeritos, a que se sienta mal y a su fracaso escolar.
  • El sueño es una necesidad indispensable para nuestro desarrollo y los trastornos del sueño frecuentemente encuentran su origen en la infancia.
  • Los ojos pican, los queremos frotar... Bostezamos... Cabeceamos...Todos estos signos indican que el cerebro quiere que vayamos a dormir.

 

Mañana comienza hoy a la noche:

La televisión, la computadora y los juegos de video fuera de la habitación porque retardan la llegada del sueño (más del 30 % de los niños tienen la TV en la habitación y/o una computadora; 8 % se duermen con la TV que perjudica su sueño) .Evitar los ruidos fuertes, las películas y los espectáculos violentos.  

Alimentación: evitar carnes rojas, bebidas cola y chocolate. Preferir una cena liviano con hidratos de carbono (arroz, pastas), pollo o pescado, agua o bebidas frutales.

Evitar las gotas nasales, algunos medicamentos que contienen estimulantes y el jarabe para dormir (solo el médico debe prescribirlo).

Evitar discutir o regañar al niño. Las preocupaciones pueden hacer difícil dormirse.

Una de las tareas educativas de los padres consiste en hacerles saber que el café, "las bebidas cola", té, mate y chocolates lo harán dormir mal si las consume después de las 17 horas. Pueden consumir en cambio jugos de frutas exprimida, licuados, soda, agua saborizada o limonada.

 

Ayudando a que venga el sueño:

Reservar un período de calma 30 a 40 minutos antes de dormirse:

  • cepillarse los dientes y orinar,
  • darse un baño tibio,
  • beber un vaso de leche sin cacao o un té de hierbas,
  • el beso de las buenas noches,
  • la habitación en calma, ventilada y con temperatura agradable,
  • un niño debe aprender rápidamente a dormir solo con su peluche o su objeto habitual.
  • una luz suave e indirecta puede ser útil para dormirse.

Los niños tienen una tendencia natural a acostarse tarde. Hay que obligarlos a mantener un ritmo de vida regular, acostarse a la misma hora e insistir para que no se acuesten mas tarde los días de clase.

A cada edad corresponde un tiempo de sueño diferente que hay que respetar.

A lo largo de las 24 horas hay dos momentos favorables al sueño: durante la noche y entre las 13:00 hs. y 15:00 hs durante el día (la siesta).

El sueño es indispensable para el funcionamiento normal del cerebro, para el crecimiento y para estar en forma durante el día.

A la mañana siguiente:

  • Un niño que ha dormido lo suficiente se despierta rápidamente y bien dispuesto.
  • El despertar debe realizarse en calma. El niño debe despertarse solo o muy progresivamente.
  • Despertarse con tiempo; evitar despertarlo bruscamente.

Como en periodo escolar existe generalmente un déficit de sueño, no dudar en dejarlo recuperar los fines de semana.

Esta necesidad de levantarse tarde se hace más importante a partir de los 11 o 12 años. Es normal que después de esa edad duerman toda o parte de la mañana de los fines de semana.

Después de levantarse es imperativo reservar un tiempo suficiente para desayunar, o comer algo nutritivo.

Siesta: ¿SI o NO?

La necesidad de la siesta existe a todas las edades, es una necesidad natural.

En los niños muy pequeños se trata de un episodio de sueño que dura entre 1 y 3 horas

En los más grandes se traduce por una necesidad de calma y de reposo durante 20 a 30 minutos.

La necesidad de siesta será más importante si la noche precedente ha sido mala (por ejemplo por una enfermedad) o corta (por una fiesta o una salida).  

  • La prevención de la somnolencia diurna pasa por una mejor gestión del sueño de los niños. Desde muy pequeños es necesario sensibilizar a los padres y los niños tanto en el medio familiar como escolar:  

EN EL HOGAR

  • Los padres deben proponer una buena higiene del sueño.
  • Enseñar al niño a acostarse antes y a horarios regulares
  • Organizar un periodo de calma antes de acostarse
  • Despertarse un rato antes para despertarse y organizarse mejor.
  • Más allá de la educación física de la escuela, fomentar que juegue al aire libre usando su cuerpo; si es posible que practique un deporte, que también puede ser jugar al futbol, basquet, natación, andar en bicicleta, ir al club.
  • Dejar recuperar al niño los días de reposo. No dudar en ofrecerle una siesta. No molestarse porque "duerme hasta tarde".

 

EN LA ESCUELA

  • Que en todos los casos la currícula incluya la educación física; que esta se cumpla.
  • Sensibilizar a los maestros y a los niños en relación a la fisiología del sueño y de la somnolencia.
  • Proponer a un niño que ha dormido poco o mal un momento de siesta o de relax después de almorzar.
  • Si el sueño es bien respetado, la vigilancia y por lo tanto la atención, la disponibilidad, la capacidad de aprendizaje y de memorización estarán conservadas.

 

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Si desea información adicional puede contactarnos. info@dormirmejor.com

 

 

 

 

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