  Es el registro de una noche completa de sueño. Estos registros son necesarios para que los especialistas podamos evaluar la calidad del sueño y si existen alteraciones en el mismo. Se utilizan habitualmente sensores que registran diversas variables fisiológicas y la cantidad de ellos se elige de acuerdo al desórden del sueño que se va a estudiar.
Lo más frecuente es que se utilicen los siguientes parámetros:
1.- Electroencefalografía (EEG) : para ver y evaluar las etapas del sueño y si existen descargas epilépticas durante el sueño.
2.- Electrooculograma (EOG): para ver movimientos oculares en el sueño REM .
3.- Electromiograma del Mentón (EMG) : para ver el descenso del tono muscular (inhibido durante el sueño REM).
4.- Flujo aéreo buco-nasal: para determinar la entrada y salida del aire a través de la nariz y la boca. Interrumpido durante las apneas.
5.- Esfuerzo respiratorio: Se coloca una especie de cinturón en el tórax o abdomen que detecta el esfuerzo respiratorio, utilizado para las apneas.
6.- Electrocardiograma (ECG) : para detectar alteraciones del ritmo cardíaco (arritmias) durante el sueño.
7.- Electromiograma de las piernas: para determinar movimiento periódico de piernas, distonías, etc.
8.- Sensor de posición: saber la posición en que está durmiendo el paciente es de suma importancia, ya que algunas patologías como las Apneas del sueño, estas pueden empeorar en determinadas posiciones.
9.- Micrófono: Se coloca en el cuello para registrar, ronquidos, gritos, somniloquias (hablar dormidos) y otras parasomnias.
10.- Oximetría digital : Se utilizan unos pequeños sensores en el dedo, o en el pié o lóbulo de la oreja en recién nacidos, que nos informará sobre caídas del oxígeno en la sangre en general asociadas a las Apneas en adultos y recién nacidos. |