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De todas las funciones del cuerpo humano, tal vez la más fascinante y paradójica sea la del sueño y la necesidad que tenemos de él. El dormir bien es esencial para mantener la salud física y mental de las personas.

La Medicina del Sueño es una especialidad médica que se ocupa de la prevención, estudio y tratamiento de los desórdenes del dormir y sus repercusiones sobre la vigilia.

Más de 100 trastornos se pondrán de manifiesto o se agravarán en el momento en que cerramos nuestros ojos y nos entregamos a los dulces brazos de Morfeo, la mayoría de las veces sin que tengamos conciencia de ello.

Hasta la primera mitad de nuestro siglo, se pensaba que el sueño era un proceso pasivo producido por una disminución de la actividad cerebral. Hoy en día sabemos que el sueño es un proceso activo durante el cual disminuye la temperatura corporal, baja la tensión arterial y la frecuencia cardiaca entre otras funciones pero durante el cual el cerebro "trabaja" y en ocasiones es difícil de dominar.

Durante las 8 horas de sueño nocturno el ser humano alterna entre dos estadios diferentes llamados sueño REM y sueño NREM que se alternan en ciclos de duración entre 90 y 120 minutos. Una noche típica tiene entre 4 y 5 ciclos.

Cada ser humano, desde la más corta edad, posee un ciclo de sueño específico como tiene unas huellas dactilares específicas.

El sueño tiene dos funciones fundamentales:

  • Restauradora: el sueño permite a nuestro cuerpo recuperar energía e integrar la nueva información.
  • Adaptativa: la cantidad y calidad de sueño es directamente proporcional a la calidad de vida.

El sueño insuficiente o de mala calidad puede producir entre otros síntomas : aumento de la ansiedad; disminución de la capacidad intelectual; pérdida de la memoria y reflejos; depresión y reacciones emocionales anormales; incremento de la irritabilidad; somnolencia diurna; alteraciones en el crecimiento en niños; problemas escolares de aprendizaje y conducta ; alteraciones inmunológicas con tendencia a enfermarse frecuentemente, etc.

Son alteraciones o enfermedades relacionadas con el sueño , que se ponen de manifiesto cuando intentamos dormir o bien mientras dormimos, muchas veces sin siquiera recordarlo al otro día.

Los desórdenes del sueño también provocan síntomas durante el día que son fácilmente reconocibles si se los conoce.

La identificación precoz de los síntomas y signos ayuda a pacientes y médicos en el diagnóstico temprano y el tratamiento efectivo.

En muchos casos, los especialistas necesitamos completar el examen con un estudio del paciente mientras duerme durante la noche llamado polisomnografía.

Todos los Desórdenes del Sueño pueden ser tratados en la actualidad, rápida y efectivamente.

A continuación le brindamos pautas orientadoras sobre cómo se manifiestan y cuáles son las alteraciones del sueño más frecuentes.

Durante el día

  • Somnolencia diurna. Levantarse por la mañana con sensación de mal descanso. Sentir sueño a pocas horas de haberse levantado. Quedarse dormido ante cualquier situación monótona o aburrida.
  • Ataques de sueño , siestas cortas (menores de 15 minutos) reparadoras e incontrolables . Parálisis del sueño. Alucinaciones hipnagógicas o hipnapómpicas. Cataplexia (perdida brusca del tono muscular desencadenado por emociones). Narcolepsia.
  • Embotamiento mental o dolor de cabeza matutinos.
  • Fatiga física y mental.
  • Impotencia sexual.
  • Dificultad para atender, concentrarse en las tareas y retener lo aprendido.
  • Cambios del carácter y el humor. Irritabilidad, depresión, estrés.
  • Bajo desempeño laboral y profesional.
  • Inversión del ciclo sueño-vigilia.

Durante la noche

  • Dificultad para iniciar o mantener el sueño. Insomnio.
  • Ronquido fuerte y pesado.
  • Pausas respiratorias o ahogos nocturnos. Apneas del sueño.
  • Despertares nocturnos frecuentes.
  • Pegar patadas o manotazos mientras se duerme. Movimiento Periódico de las Piernas (MPP)
  • Inquietud, sensación de hormigueo o tirones en las piernas. Síndrome de piernas inquietas.
  • Pesadillas, sonambulismo, sueños violentos.
  • Bruxismo (Rechinar los dientes).
  • Parálisis del sueño.

APNEAS DEL SUEÑO.

Roncar no es normal y puede ser mucho más que un ruido molesto para nuestro compañero de cama, hijos o vecinos. El ronquido es la manifestación sonora de la dificultad en la entrada de aire por la orofaringe (garganta) y puede ser la primera señal de alerta que nos envía el cuerpo sobre algún problema que podría ser grave : Las Apneas del Sueño.


NARCOLEPSIA.

Aún durmiendo 8 o 9 horas, se caracteriza por excesiva somnolencia diurna más la tendencia a dormirse en cualquier sitio y hora. Estas personas se quedan dormidas en medio de una charla, conduciendo un vehículo o en medio de una reunión de trabajo. También cenando o jugando con sus hijos. Son muy conocidos los famosos "cabeceos" en que la persona se queda tres o cinco segundos dormida en forma incontrolable. En las oficinas o fabricas puede causar "gracia"; en las calles y rutas accidentes; pero nada de esto sabe quien la sufre porque no domina su acto que es involuntario y debido a la enfermedad.

La Narcolepsia afecta a la región del Sistema Nervioso Central que regula el sueño y la vigilia, aunque su gravedad varía según las diferentes personas. Otros síntomas típicos son la parálisis del sueño, la sensación de no poder hacer ningún movimiento ni hablar, al despertar las alucinaciones hipnagógicas en forma de sensaciones auditivas o visuales de contenidos desagradables y la cataplexia o pérdida del tono muscular desencadenada por las emociones.
Se inicia en la infancia y adolescencia.


En cuanto se sospeche su presencia es conveniente acudir al especialista en Medicina del Sueño. La Narcolepsia se puede tratar de manera rápida efectiva.

MOVIMIENTO PERIODICO DE LAS PIERNAS.

Se trata de movimientos repetitivos de las extremidades durante el sueño. Estos movimientos perturban el sueño aunque la persona no lo sepa. Si los movimientos son importantes la persona puede quejarse de insomnio, piernas "inquietas" o de sueño excesivo durante el día.

Muchas veces quien lo sufre no se da cuenta, pero su compañero de cama sí.

También es frecuente en los niños y adolescentes.

  • El MPP es un hallazgo durante los estudios de sueño.
  • Etiología inespecífica. Puede asociarse a anemia ferropénica, neuropatías periféricas, amiloidosis, etc. Podría estar asociado a un déficit de dopamina.
  • El diagnóstico es polisomnográfico y se realiza en un Laboratorio de Sueño. Se deben adicionar electrodos EMG en miembros inferiores.

INQUIETUD DE LAS PIERNAS

El Síndrome de "Piernas Inquietas" (SPI) es un trastorno que se caracteriza por sensación de inquietud, u "hormigueo" en las piernas antes de irse a dormir. Esta sensación apremiante hace que los afectados muevan las piernas para aliviarse, en forma tal que no pueden dormir en toda la noche. A veces sienten la imperiosa necesidad de caminar o correr. Esto puede causarles insomnio grave, y somnolencia excesiva.

  • Sensación displacentera en las piernas, desencadenada por el reposo y la cama.
  • Necesidad de mover las piernas para contrarrestar esta sensación.
  • Empeoramiento nocturno.
  • El diagnóstico se realiza por la historia.
  • El 80% también presenta MPP.

¿ Cuando consultar al profesional?

La mayoría de las personas con esta situación necesitan tratamiento y es recomendable consultar si los movimientos interfieren con su sueño nocturno, con la vida diurna, se asocia a somnolencia diurna o a fatiga.

Parasomnias.

Las parasomnias son trastornos que suceden exclusiva o preferentemente durante el sueño, son conductas que serían normales estando despiertos pero que al producirse mientras dormimos muchas veces perturban el buen dormir.

En general son edad dependientes , la mayoría aparece en la infancia y termina con la adolescencia, aunque en oportunidades pueden observarse también en el adulto.

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Despertar confusional.

Denominado también "borrachera de sueño", se manifiesta por un estado de desorientación al despertar de duración variable. Este fenómeno suele observarse en la primera infancia y se acompaña de cefaleas matutinas y una disminución de la capacidad de concentración en las primeras horas de la mañana. En los adultos existen factores precipitantes tales como la supresión brusca de un tratamiento crónico con hipnóticos o el despertar de forma intempestiva a una persona poco tiempo después de que haya tomado una pastilla para dormir.

Sonambulismo.

El sonambulismo es probablemente el trastorno de sueño más frecuente en la infancia, con una prevalencia del 15% en edades comprendidas entre los 3 y los 15 años. Puede persistir en la adolescencia, e incluso en la edad adulta, en personas con algún trastorno de tipo emocional.

El episodio suele ocurrir en la primera parte de la noche y tiene una duración variable. El comportamiento del sujeto puede variar desde algunos movimientos (automatismos) simples, perseverantes, hasta comportamientos complejos como deambular por la habitación, caminando con los ojos abiertos, la mirada fija, las pupilas dilatadas, evitando o no los objetos que encuentra en su camino, tropezando, y muchas veces hiriéndose al intentar atravesar una ventana o llegando incluso a la lastimarse. Otras veces la persona finaliza la acción emprendida (aseo personal, vestirse e incluso salir de casa) adecuadamente. Por lo general el sonámbulo no reacciona cuando se le habla, aunque a veces si intentamos despertarlos podemos desencadenar una reacción violenta hacia el mismo o hacia los demás . Si se logra despertarle, no sabe dónde está ni cómo llegó a ese lugar; si por el contrario vuelve a dormirse, el episodio concluye con un sueño tranquilo. A la mañana siguiente no tiene ningún recuerdo de lo acontecido durante el sueño.

No intente despertar a un sonámbulo, sólo llévelo en forma delicada hasta su cama.

¿ Cuando consultar al especialista?

Es conveniente hacerlo cuando:

Ocasiona somnolencia diurna excesiva.

Se repite más de tres veces por semana.

El sonambulismo es violento.

El sujeto sufre heridas o problemas como consecuencia del episodio de sonambulismo.

Produce problemas en el hogar.

Terrores nocturnos.  

También conocidos como "pavor nocturno", aparecen en la infancia aunque pueden darse a cualquier edad. Es un trastorno menos frecuente que el sonambulismo, aunque a veces se asocia con él; su prevalencia se estima entre un 1 y un 5% en niños en edad escolar Quizás se trata del trastorno más dramático del despertar. Típico a los 3-4 años aunque a veces se reproducen a los 5-6 años.

Los episodios nocturnos suelen repetirse de la misma forma y se manifiestan en la primera mitad de la noche.

El niño, que duerme apaciblemente, se agita bruscamente, se sienta en la cama, grita, parece aterrorizado, desorientado, y no reconoce a las personas que le rodean. Si se despierta, no puede decir lo que le pasa debido a su confusión.

Estos episodios se acompañan de una importante descarga vegetativa por activación del sistema nervioso autónomo, lo que provoca rubor facial, taquicardia, taquipnea, sudoración profusa y dilatación de las pupilas. Una vez pasada la crisis, el niño se duerme tranquilamente y a la mañana siguiente sufre de amnesia total del episodio. El sueño nocturno aparece perturbado en calidad y cantidad, lo que tiene trascendencia clínica si los terrores se repiten con cierta frecuencia.

Los terrores nocturnos en el niño pueden aparecer de forma espontánea o ser provocados por diversos estímulos: ruidos, cambio forzado de postura en la cama, etc. En la edad adulta pueden existir factores facilitadores: un choque emocional, un proceso febril, el alcohol, ciertas drogsas (hipnóticos, neurolépticos, estimulantes, antihistamínicos) y la privación de sueño.

¿Cuándo consultar con el profesional?

En los niños menores de 6 años no es necesario consultar por episodios esporádicos de terrores nocturnos en general.

En mayores de 6 años si los episodios persisten es conveniente hacerlo.

Los episodios de terrores nocturnos en adultos exigen su control y estudio.

Bruxismo.

El bruxismo, o rechinar de dientes durante el sueño, es relativamente frecuente en la población general de cualquier edad. Su intensidad causa en ocasiones daños irreversibles en los dientes y estructuras adyacentes. Entre sus causas cabe destacar procesos de maloclusión dentaria, tensión emocional, estrés o problemas laborales, etc. El bruxismo puede ser transitorio o crónico. Su prevalencia en la población infantil es un 29,5 % y en la adulta oscila entre un 5 y un 21 %. Aunque existe un componente hereditario en el trastorno, no se conoce el modo de transmisión genético.

¿ Cuando consultar con el profesional?

Debe hacerse si ocasiona somnolencia diurna, despertares nocturnos frecuentes o problemas en la dentición.

Los especialistas contamos con herramientas especializadas que utilizamos para valorar y evaluar a los pacientes con desórdenes del sueño :

  • Historia clínica de sueño.
  • Diarios de sueño y vigilia.
  • Estudios del sueño . Polisomnografía. Test de Latencias Múltiples del Sueño.
  • Evaluaciones de las funciones corticales superiores. Test Neuropsicológicos y Test psicológicos.

Exámenes Especiales. Evaluación de la vía aérea superior. Tomografía computada de orofaringe con cefalometría. TCOF.

Evaluación funcional del cerebro. Resonancia Magnética Funcional. RMF

¿CÓMO SE TRATAN LOS DESÓRDENES DEL SUEÑO?  

Según el tipo de problema, hay diversos tratamientos que propone el especialista. En algunos casos cambios simples del estilo de vida, de la dieta y algunas medidas de higiene del sueño pueden mejorar al paciente. Otros casos pueden requerir de terapia del comportamiento, o de esta junto con medicación. Existen medicamentos específicos para los problemas del sueño. Algunos pacientes requieren de aparatos particulares para la boca (prótesis) o de cirugía correctiva simple (amígdalas, tabique, y otras). Otros el uso de presión de aire durante la noche (CPAP). La elección depende del tipo y severidad del cuadro.

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¿QUIENES SUFREN LOS PROBLEMAS DEL SUEÑO?  

Todas las personas de cualquier edad, sexo o raza se ven afectadas por ellos. Las diferentes etapas evolutivas o vitales traen sus propios problemas.

Los niños no son una excepción, porque los problemas del sueño los predisponen a problemas de conducta, de aprendizaje, del desarrollo madurativo, del rendimiento escolar (malas notas y amonestaciones) o de su vida familiar.

Los adolescentes sufren falta de regularidad, alteraciones del ritmo biológico, fatiga, mal rendimiento escolar o laboral y otros problemas característicos.

Las mujeres con el embarazo, sus múltiples roles, la peri-menopausia con despertares por calor o transpiración excesiva, insomnio, y otros.

Los mayores también pueden sufrir todas las patologías mencionadas, más todas las que se derivan de esa etapa de pérdidas. En todos los casos estos desórdenes causan problemas serios que pueden ser resueltos.


En los últimos 15 años se han desarrollado en el mundo entero numerosos centros con profesionales especializados enfocados en el diagnóstico y tratamiento de estos desórdenes. En la Argentina la Asociación Argentina de Medicina del Sueño (AAMS) www.aamsue.com.ar, nucléa a los profesionales de la salud dedicados al estudio y tratamiento de los desórdenes del sueño y que Ud. podrá consultar para localizar un profesional idóneo. Si desea contactarnos para más información escríbanos a : somnos@somnos.com.ar o info@dormirmejor.com

 

 

Si desea información adicional puede contactarnos. somnos@somnos.com.ar

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